La eficiencia energética es una prioridad creciente en las comunidades de vecinos, no solo por el ahorro económico que representa, sino también por su contribución a la sostenibilidad y al bienestar colectivo. Mejorar la eficiencia energética en una comunidad implica adoptar medidas que reduzcan el consumo de energía, optimicen los recursos y cumplan con la normativa vigente. A continuación, exploraremos cómo lograrlo y qué legislación aplica en 2025.
1. Diagnóstico energético inicial
El primer paso es realizar una auditoría energética del edificio. Esta evaluación identifica áreas de mejora, desde el aislamiento térmico hasta la eficiencia de los sistemas de iluminación y climatización. Contar con un diagnóstico preciso permite planificar intervenciones efectivas y priorizar las más urgentes.
2. Medidas para mejorar la eficiencia energética
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Aislamiento térmico: Mejorar el aislamiento de fachadas, cubiertas y ventanas reduce las pérdidas de calor en invierno y mantiene una temperatura agradable en verano, disminuyendo la necesidad de calefacción y aire acondicionado.
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Sistemas de calefacción y refrigeración eficientes: Sustituir equipos obsoletos por sistemas más eficientes, como calderas de condensación o bombas de calor, mejora el rendimiento energético.
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Iluminación LED en zonas comunes: Reemplazar las luminarias tradicionales por tecnología LED en áreas comunes reduce significativamente el consumo eléctrico.
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Energías renovables: La instalación de paneles solares fotovoltaicos para autoconsumo colectivo es una opción cada vez más viable y rentable. El Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE) impulsa actuaciones de energías renovables para generación y autoconsumo colectivo de energía eléctrica.
3. Legislación vigente en 2025
La normativa española establece objetivos claros para la eficiencia energética en edificios:
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Certificación energética: Según el Real Decreto 390/2021, es obligatorio que los edificios dispongan de un certificado de eficiencia energética. Este documento califica el inmueble en una escala de la A a la G, siendo la A la más eficiente.
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Calificación mínima obligatoria: Para 2030, los edificios residenciales deben alcanzar al menos una calificación energética E, y para 2033, una D.
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Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC): Este plan establece medidas para la rehabilitación energética de edificios, alineándose con los objetivos de descarbonización para 2050.
4. Subvenciones y ayudas disponibles
Las administraciones públicas ofrecen diversas ayudas para fomentar la eficiencia energética en comunidades de propietarios:
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Programa de ayudas a la rehabilitación energética: La Generalitat Valenciana, a través de su portal oficial, concede ayudas para la mejora de la eficiencia energética en viviendas. Estas subvenciones pueden cubrir hasta el 40% del coste de la actuación, con un máximo de 3.000 euros por vivienda. El coste mínimo de la actuación debe ser de 1.000 euros por vivienda.
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Ayudas del IVACE: El IVACE impulsa actuaciones de energías renovables para generación y autoconsumo colectivo de energía eléctrica, ofreciendo subvenciones para la instalación de sistemas renovables en comunidades de vecinos.
5. Procedimiento para implementar mejoras
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Acuerdos en junta de propietarios: Es necesario convocar una junta para discutir y aprobar las medidas a implementar. Según la Ley de Propiedad Horizontal, las obras de mejora requieren el voto favorable de las tres quintas partes de los propietarios que, a su vez, representen las tres quintas partes de las cuotas de participación.
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Solicitud de subvenciones: Una vez aprobadas las mejoras, se deben gestionar las ayudas disponibles. Es recomendable contar con asesoramiento especializado para asegurar el cumplimiento de los requisitos y plazos establecidos.
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Ejecución de las obras: Contratar a empresas certificadas y con experiencia garantiza la calidad de las intervenciones y el cumplimiento de la normativa vigente.
En definitiva, mejorar la eficiencia energética en una comunidad de vecinos es una inversión que repercute en el ahorro económico, el confort de los residentes y la sostenibilidad ambiental. Conocer la legislación vigente y las ayudas disponibles en 2025 es fundamental para acometer estas mejoras de manera eficiente y beneficiosa para todos.